Santo Domingo, 27 de agosto de 2026. La República Dominicana está escribiendo un nuevo capítulo en su historia digital. Con la visión política del presidente Luis Abinader y la estrategia regulatoria del presidente del Consejo Directivo del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel), Guido Gómez Mazara, el país se prepara para un futuro donde la competencia sea real, la seguridad sea prioridad y la modernización legal sea el motor de un desarrollo inclusivo.

Libre competencia como política de Estado

El presidente Abinader reafirmó que la apertura del mercado de telecomunicaciones es una decisión estratégica para garantizar tarifas más justas y servicios de mayor calidad. Actualmente, el 95% del sector está concentrado en dos compañías, lo que ha generado que las tarifas locales sean un 22% más altas que el promedio latinoamericano.

La entrada de nuevos actores, como la operadora vietnamita Viettel, busca romper el oligopolio, fomentar la inversión tecnológica y democratizar el acceso a la conectividad. Abinader subrayó que toda empresa que ingrese deberá cumplir con estándares internacionales de seguridad, alineándose con la Clean Network Initiative, para proteger la información de los ciudadanos.

Seguridad y modernización legal

Por su parte, Guido Gómez Mazara aclaró que la advertencia de Estados Unidos sobre riesgos de espionaje con tecnología china no está vinculada a la licitación de Viettel, sino a la realidad de que el 64% de los datos en el país se manejan con equipos chinos por su bajo costo.

En respuesta, Indotel ha entregado al Poder Ejecutivo un proyecto de actualización de la Ley General de Telecomunicaciones, vigente desde 1998, que incorpora la Convención de Budapest sobre ciberdelincuencia. Esta reforma busca fortalecer la protección ciudadana, garantizar la seguridad digital y alinear al país con estándares internacionales.

Una estrategia conjunta

Las posiciones del presidente Abinader y de Gómez Mazara convergen en una misma visión:

  • Competencia real para reducir tarifas y mejorar la calidad del servicio.
  • Seguridad tecnológica para blindar al país frente a riesgos globales.
  • Modernización legal para garantizar un marco regulatorio actualizado y confiable.

La llegada de Viettel no solo representa un nuevo jugador en el mercado, sino también un símbolo de apertura económica y de la voluntad del Gobierno de equilibrar intereses locales con exigencias internacionales de seguridad.

Impacto social

Este proceso tiene un impacto directo en la vida de los dominicanos:

  • Para los estudiantes, acceso a internet más barato y confiable.
  • Para los emprendedores, oportunidades de innovación y expansión digital.
  • Para las familias, tarifas más justas y servicios de mejor calidad.
  • Para el país, un paso hacia la inclusión digital, la competitividad regional y la soberanía tecnológica.

La República Dominicana se prepara para un futuro donde la conectividad sea reconocida como un derecho ciudadano. Con la visión política de Abinader y la estrategia regulatoria de Gómez Mazara, el país avanza hacia un modelo de telecomunicaciones más competitivo, seguro y moderno.

El mensaje es claro: la conectividad no es un lujo, es un derecho, y el Estado está decidido a garantizarlo.

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