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Santa Clara, California – 8 de febrero de 2026.
El Super Bowl LX no solo enfrentó a los Seattle Seahawks y los New England Patriots en una reedición de una final legendaria, sino que también marcó un hito cultural con la esperada actuación de Bad Bunny en el show de medio tiempo. El artista puertorriqueño, convertido en fenómeno global, ofreció un espectáculo de casi 14 minutos que fusionó música, identidad y mensaje social, consolidándose como uno de los momentos más memorables en la historia del evento.
Un despliegue de cultura y unidad
Bad Bunny inició su presentación con una poderosa imagen: caminando entre plantaciones de caña junto a campesinos portando la tradicional pava jíbara, símbolo de Puerto Rico. Desde allí, el escenario se transformó en un recorrido visual por la vida urbana caribeña, con carritos de comida callejera y referencias a la cotidianidad boricua. El mensaje fue claro: reivindicar las raíces y celebrar la diversidad cultural.
Invitados de lujo y momentos icónicos

El espectáculo contó con la participación de Lady Gaga y Ricky Martin, quienes aportaron momentos inolvidables. Lady Gaga protagonizó una representación de una boda latina interpretando Die With a Smile al ritmo de salsa, mientras Ricky Martin encendió el estadio con clásicos que se entrelazaron con los éxitos del “Conejo Malo”.
Entre los temas interpretados destacaron Tití Me Preguntó, Café con Ron y otros himnos que pusieron a bailar a los más de 70,000 asistentes y millones de espectadores alrededor del mundo.
Mensaje social y protesta pacífica
Más allá de la música, Bad Bunny aprovechó el escenario para enviar un mensaje de unidad continental. Durante la interpretación de Café con Ron, el artista se rodeó de banderas de todos los países de América, subrayando que “América no es solo para los americanos, sino para todos los que la habitan”. Este gesto fue recibido con ovaciones y se convirtió en uno de los momentos más comentados en redes sociales.
Recepción y repercusión

La crítica especializada coincidió en calificar la actuación como triunfal y definitoria de su carrera. Medios como Billboard y CNN en Español destacaron la capacidad del artista para convertir el escenario en una “casita” que llamó a la fraternidad y al orgullo cultural.
En California, incluso el gobernador Gavin Newsom declaró el 8 de febrero como “Bad Bunny Day”, reflejando el impacto del show más allá del ámbito musical.
Un hito para la música latina
El Apple Music Super Bowl LX Halftime Show con Bad Bunny no solo fue un espectáculo musical, sino un acto de representación y reivindicación cultural. Con millones de espectadores en todo el mundo, el artista puertorriqueño consolidó la presencia de la música latina en el escenario más prestigioso del entretenimiento global.

La actuación de Bad Bunny en el Super Bowl LX quedará registrada como un momento histórico que trascendió lo deportivo y lo musical, reafirmando que la cultura latina tiene un lugar central en los escenarios más importantes del planeta.