#LaHoraDeLaSalud
En una sociedad marcada por la abundancia, comemos más de lo que creemos. Según el Dr. Manuel J. Castillo, especialista en endocrinología y nutrición, “comemos entre un 30 y un 40% más de lo que necesitamos, y comer mucho o comer mal resta años de vida”. Esta afirmación cobra especial relevancia en épocas festivas, pero va mucho más allá de los excesos puntuales: refleja una cultura del exceso donde el placer y la disponibilidad han desplazado al hambre como motor de la alimentación.
Este sobreconsumo obliga al cuerpo a trabajar de más, generando compuestos que favorecen enfermedades cardiovasculares, metabólicas y neurodegenerativas. Con la edad, el margen se estrecha: a partir de los 60 años, el cuerpo ya no tolera igual los excesos, y por eso, como advierte el doctor, “a los 40 muchas personas deberían hacer un esfuerzo de moderación”.

Una práctica inspiradora proviene de Okinawa, Japón: detener la ingesta al alcanzar el 80% de saciedad. No se trata de prohibir, sino de aprender a poner límites. Porque, como recuerda Castillo, “comer mal resta años de vida siempre”. Y la longevidad, muchas veces, empieza en el plato.
Fuente: La Vanguardia (España)