#LaHoraDeLaNBA
En una jornada que quedará marcada en la memoria del baloncesto, Al Horford, el veterano dominicano conocido como El Bronco #1, se convirtió en el estandarte de unos Golden State Warriors que, sin sus estrellas habituales, derrotaron al poderoso conjunto de los Denver Nuggets por marcador de 128 a 117.
El peso de la experiencia
Horford, con 22 puntos, 7 asistencias y 6 triples, demostró que la edad no es un límite cuando la disciplina y el talento se conjugan. Su actuación fue la chispa que encendió a un equipo que parecía debilitado, pero que encontró en él la fuerza y el liderazgo necesarios para enfrentar al vigente MVP, Nikola Jokić.
Los héroes inesperados
- Brandin Podziemski, el joven que muchos daban por descartado, rozó el triple-doble con 18 puntos, 15 rebotes y 9 asistencias, mostrando carácter y resiliencia.
- Gui Santos aportó 17 puntos, 5 rebotes y 7 asistencias, consolidándose como pieza versátil.
- De’Anthony Melton sumó 20 puntos, mientras que Moses Moody brilló con 23 puntos, 7 rebotes y 5 asistencias.
Cada uno de ellos se convirtió en protagonista de una sinfonía colectiva que sorprendió a propios y extraños.
Más que un partido
Este triunfo no solo representa una victoria en la tabla, sino un mensaje poderoso: la grandeza no depende únicamente de las estrellas, sino de la capacidad de un equipo para reinventarse. Horford, con su temple y su orgullo dominicano, fue el símbolo de esa resiliencia.
En tiempos donde el baloncesto parece dominado por la juventud y la explosividad, Horford recordó al mundo que la experiencia, la disciplina y el corazón siguen siendo armas letales.
