La reciente visita de la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía, a Japón marcó un hito en la diplomacia cultural dominicana. En su paso por la Embajada Dominicana en Tokio, la alcaldesa fue recibida por el embajador Eduard Reyes y el cónsul Richard Collie, quienes acompañaron una jornada cargada de orgullo nacional y conexión con la diáspora.
Uno de los momentos más memorables fue el encuentro con Luis Sakaki, dominico-japonés oriundo de Vicente Noble, quien se convirtió en símbolo vivo de la unión entre dos culturas. Al ritmo del merengue, Mejía y Sakaki demostraron que la música dominicana no conoce fronteras y que puede ser puente de hermandad en cualquier rincón del mundo.
La velada también contó con la presencia del artista plástico Juan Trinidad, cuya obra ha trascendido internacionalmente, y de Saúl “Mena” Mena, campeón mundial de videojuegos Street Fighter, considerado por muchos como el mejor de todos los tiempos. Estas figuras, junto a la representación diplomática, dieron forma a un encuentro que combinó arte, deporte, cultura y política en un mismo escenario.
La visita de Carolina Mejía a Japón no solo reafirmó los lazos institucionales, sino que proyectó la identidad dominicana con fuerza y autenticidad. Desde el merengue hasta las artes plásticas y los videojuegos, la República Dominicana mostró su diversidad y talento, dejando claro que nuestra cultura es capaz de inspirar y conectar más allá de las fronteras.
