#LaHoraDeLaSalud |Tu Dosis de Bienestar
Por Dra. Greicy Peña Turbí
Es una escena frecuente: al levantarse, al mirar la almohada o el desagüe de la ducha, aparece un mechón de cabello que genera un pequeño sobresalto. En la consulta diaria, esta es una de las preocupaciones más frecuentes: las pacientes preguntan si el cabello se les está cayendo a puñados y si esto significa quedarse calvas o calvos. Hoy, en La Hora de la Salud, se aborda sin rodeos una condición muy común que afecta tanto a hombres como a mujeres en la República Dominicana y en la diáspora: el efluvio telógeno, conocido popularmente como la caída del cabello por estrés o por cambios corporales bruscos.
En Cristiano: ¿qué le pasa a tu cuero cabelludo?
El cabello tiene su propio ciclo de vida: nace, crece, descansa y se cae para dar paso a un pelo nuevo. En condiciones normales, se pierden entre 50 y 100 cabellos al día. Sin embargo, cuando el cuerpo atraviesa un evento de estrés físico o emocional intenso, como una enfermedad, una cirugía, el posparto, una pérdida personal o cambios drásticos de dieta, entra en estado de alerta. Biológicamente, el organismo prioriza la energía para los órganos vitales, como el corazón y el cerebro, y detiene temporalmente el crecimiento del cabello. El resultado es que, entre 8 y 12 semanas después de ese momento difícil, el pelo entra masivamente en fase de caída.
A partir de este mecanismo, conviene aclarar algunas ideas frecuentes sobre la caída del cabello.
Mito vs. Realidad
Mito: si me lavo el pelo todos los días, se me cae más.
Realidad: el agua y el champú no causan la caída desde la raíz. Lavar el cuero cabelludo limpia el sebo y la suciedad que podrían obstruir los folículos. El pelo que cae al lavar ya estaba desprendido semanas atrás.
Mito: cualquier aceite o brebaje natural frena la caída de inmediato.
Realidad: aplicar mezclas caseras grasosas en un cuero cabelludo inflamado puede empeorar la situación y causar dermatitis o caspa. La clave está en diagnosticar la causa de origen.
¿Qué se debe hacer desde la dermoestética y la tricología?

1. Estar atentos a la duración. Si la caída abundante dura más de dos a tres meses, no conviene esperar: se debe evaluar la analítica sanguínea, incluyendo hierro, tiroides y vitaminas.
2. Nutrición adecuada. El folículo piloso necesita proteína, zinc, biotina y antioxidantes para sostener su ciclo de crecimiento.
3. Tratamientos médicos específicos. En la consulta médica se cuenta con terapias como la mesoterapia capilar, la fototerapia y el plasma rico en plaquetas, que estimulan la fase de crecimiento folicular.
La caída del cabello suele ser la forma en que el cuerpo indica que es momento de frenar y cuidarse. En la gran mayoría de los casos se trata de una condición reversible cuando se aborda con la orientación médica adecuada.