#LaHoraDeLaSalud

Por Dra. Greicy Peña Turbí

En la República Dominicana disfrutamos de un clima privilegiado durante todo el año, pero esa misma exposición constante tiene un costo para la piel cuando no existe una protección adecuada: la hiperpigmentación, conocida popularmente como manchas. Se trata de uno de los motivos de consulta más frecuentes en la práctica dermoestética. Con regularidad, las pacientes preguntan por qué, a pesar de aplicarse crema a diario, las manchas en el rostro persisten o incluso aumentan. A continuación se explica cómo actúa la radiación solar en un clima tropical y qué medidas realmente protegen la piel.

En Cristiano: ¿Por qué salen las manchas?

La piel cuenta con células especializadas llamadas melanocitos, responsables de producir melanina, el pigmento que determina su color. Ante la exposición a la radiación ultravioleta del sol tropical, al calor ambiental y a la luz azul emitida por pantallas y dispositivos móviles, los melanocitos reaccionan produciendo melanina en exceso como mecanismo de defensa. Cuando ese exceso de pigmento se concentra en zonas específicas del rostro, se manifiesta como manchas oscuras, paño o melasma.

A partir de este mecanismo, conviene aclarar algunas ideas frecuentes en la consulta que suelen dificultar el control adecuado de las manchas.

Mito vs. Realidad

Mito: si el día está nublado o se permanece bajo aire acondicionado en la oficina, no es necesario usar protector solar.

Realidad: los rayos UVA atraviesan tanto el vidrio de las ventanas como la capa de nubes, y la luz azul de pantallas y teléfonos también estimula la producción de melanina. El protector solar debe aplicarse todos los días, dentro y fuera del hogar.

Mito: las manchas desaparecen de forma definitiva con una crema milagrosa en una semana.

Realidad: la piel tiene memoria. El melasma es una condición crónica que se controla, no se elimina de un día para otro; su manejo requiere paciencia, constancia y supervisión médica.

¿Cómo ganarle la batalla a las manchas?

1. Fotoprotección estricta y correcta. El uso diario de un protector solar de amplio espectro con FPS 50 o superior, aplicado en cantidad suficiente para cubrir el rostro y reaplicado cada dos a tres horas, en particular ante sudoración o exposición solar prolongada.

2. Ingredientes despigmentantes con respaldo científico. En la consulta dermoestética se combinan activos como vitamina C, ácido tranexámico, niacinamida o retinoides, seleccionados y ajustados según el tipo de piel de cada paciente.

3. Protección física complementaria. El uso de sombreros de ala ancha y sombrillas, junto con evitar la exposición solar directa entre las 10:00 a.m. y las 4:00 p.m., refuerza de manera significativa los resultados del tratamiento.

Disfrutar del sol caribeño y mantener una piel uniforme y saludable son objetivos compatibles. La clave no está en evitar el sol, sino en aprender a protegerse con inteligencia y criterio médico.

Dra. Greicy Peña Turbí | Especialista en medicina estética y cuidado de la piel



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